Primer Encuentro

Han pasado ya casi tres meses desde que comencé el máster. El pasado 22 y 23 de enero, el grupo de la modalidad intensiva hemos tenido la oportunidad de tener un primer encuentro en Madrid. La diversidad del grupo, que en gran parte se verá reflejada en las aportaciones de cada uno de nosotr@s en el blog, es un elemento que enriquece y engrandece la experiencia, la expande mucho más allá de lo que inicialmente podría imaginar. El hecho de haber tenido la oportunidad de conocernos y trabajar en la formación del grupo, ha supuesto un paso muy importante y bello para mí.

Quiero tomar un ratito para reflexionar sobre la experiencia en los pasados meses antes de escribir sobre mi primer encuentro en el Instituto Galene. El máster lo realizan dos grupos, uno denominado fines de semana y otro intensivo, éste último es al que pertenezco. En mi caso, vivir en Irlanda hacía inviable la opción de cursar el máster en el grupo de fines de semana. Todos interaccionamos y colaboramos a través de la plataforma moodle, de la que probablemente hablaré en más de una ocasión porque es un espacio realmente fantástico.

Durante este tiempo, quizá lo que más alegría me ha traído a nivel personal, es la cantidad de momentos en los que me he dado cuenta que el máster está claramente preparándonos para un futuro profesional. A pesar de haber estudiado dos carreras y dos postgrados previamente, ésta es la primera vez que la formación va claramente orientada a poder hacer algo que realmente deseo: poder acompañar profesionalmente a otra persona en un proceso psicoterapéutico. Son continuos los momentos en los que esa reflexión surge de forma natural, módulo tras módulo, actividad tras actividad.

El primer encuentro presencial supuso no sólo conocer en más profundidad a compañeros y personal del Instituto Galene, sino también conocer a Maca y a Pepe, quienes nos guiaron desde el corazón y la experiencia, siendo el sentir todo aquello relacionado con mi proceso de aprendizaje e integración.

Otro elemento a destacar fue el uso de la tecnología para acercar a compañeros que viven en otros dos continentes y no pudieron asistir al encuentro presencial, algo que aunque nos dio algún que otro quebradero de cabeza con algún fallo de conexión, al ser superado supuso un verdadero acercamiento y realización. El grupo de compañeros es un espacio que definiría como maravilloso y de una calidad humana excepcional.

Javier Sáez

 

Javier Sáez
Estudiante del Máster de Psicoterapia Humanista Integrativa

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