En mitad del bosque: cristalización e integración

Hola a tod@as, qué tal estáis?

Yo  he disfrutando de mis merecidas vacaciones, tiempo de quietud y calma, reencontrar me con mi niño libre y sobre todo de conectar con mis sentidos de SENTIR. Sentir  el sol en mi cara, la brisa fresca de montaña, el olor a resina de pino, a tomillo y retama. De oír el canto de los pájaros en sinfonía , de ver  mariposas , ardillas, vacas, caballos……. Me he llenado  de inspiración , energía vital y he conectado con toda esa grandeza y belleza del lugar que me envuelve en ese maravilloso rincón de paz y armonía  donde toda la familia nos refugiamos en vacaciones.

En este escenario de tranquilidad han fluido las relaciones , chocándose los egos y las necesidades de cada uno que a veces coinciden y otras no.  Nos hemos reencontrado con amistades de siempre , alegría , emoción , impaciencia ganas de hacer, compartir, estar, ser. En familia, en relación , en sintonía con uno mismo.  Me sigue costando  encontrar el equilibrio entre el entorno (con sus demandas )y uno mismo pero noto que camino firme por la senda que elijo . A veces entran en contradicción las obligaciones sociales,  normas sociales y las necesidades personales, pero he aprendido a priorizar y posponer.  Hace tiempo que vivo en consonancia con mi yo más esencial , sin fingir algo que no SOY o comportarme como los demás esperan. Ya no estoy en esa honda .

Me siento más satisfecha , gasto menos energía en cosas banales y la dedico a lo que de verdad me importa. Esto también tiene sus consecuencias y es que  ahora discuto más que antes con mi marido porque expreso lo que siento y pienso espontáneamente y defiendo mi posición cuando hay críticas infundadas .  A veces es como un choque  entre trenes. Vamos por la misma vía y ninguno de los dos frena.  Al menos ahora soy capaz de tomar un desvío antes de chocar y continúo por mi camino que es el de la felicidad , la autonomía y el crecimiento  personal .

Lo que si mantengo  como algo esencial  es que sigo encontrando el ánimo y la inspiración en la naturaleza, estando en contacto conmigo y con la VIDA al 100% sin eufemismos. Sin corazas , ni disfraces. Es donde encuentro el equilibrio mi mecanismo de homeostasis sanador y revitalizante.

Durante este período de descanso he aprovechado para pensar y tomar consciencia de todo el proceso que llevo trabajando con cada una de mis clientas como psicoterapeuta de PHI en prácticas. Pienso en la mejor forma de continuar con  cada una, me inquieta ver cómo les sientan las vacaciones aunque algo me dice que van a volver con aire renovado y energía vital nueva.  A cada una de ellas les tengo un cariño especial, las comprendo y confío plenamente en su capacidad sanadora de regenerar sus heridas. Cada una con su historia vital diferente, su mundo y esquema de referencia distinto . Y todas con la misma condición femenina de haber vivido sus experiencias dese el género femenino con la carga que eso supone en nuestra sociedad, en la cultura gitana y en la cultura musulmana. He de decir que cada una pertenece a una cultura distinta .

Soy consciente del poco tiempo que resta para finalizar el proceso de terapia con ellas. Por eso me proyecto en el tiempo para visualizar y vislumbrar cuál puede ser el mejor camino de trabajo con cada una, teniendo en cuenta que es necesario dedicar varias sesiones al cierre para que todo lo trabajado quede bien  sellado, calmado e interiorizado. Esto me cuesta preverlo dado la falta de constancia en la asistencia de alguna de ellas.

De todas formas también noto que  haber empezado más tarde con mis prácticas , por todo lo acontecido como ya os comenté en anteriores artículos, ha hecho que el ritmo de trabajo con mis clientes alcance su punto más álgido ahora; mostrando  una mayor implicación , compromiso y productividad  cada una de ellas. Detecto todo lo  que se puede llegar a hacer ,la gran necesidad de llevarlo a cabo y el poco tiempo que resta para trabajar con ellas. Me entristece y me causa satisfacción a la vez ver los cambios que han ido experimentando en sus vidas y soy consciente que yo también necesito elaborar y digerir el duelo de dejarlas marchar cuando llegue el momento  antes de las vacaciones de verano.  Lo trabajaré en mi proceso personal para que la partida sea lo más satisfactoria , agradable y reparadora posible para todas.

También siento a nivel interior que estoy en la recta final de esta aventura en la que me embarqué  al realizar el Máster de PHI. Pensando en el futuro paciente  que se me asignará desde el Instituto Galene para empezar a trabajar con él como psicoterapeuta en prácticas de cara al examen en Septiembre.  Con este alumno del primer año de máster en PHI será con quien trabajemos emocionalmente una situación de duelo que quiera abordar y éste será nuestro examen final de Máster.

Me inquieta y me genera ansiedad el pensar en el material mobiliario que necesitaré para crear un espacio terapéutico en la sala magna donde todos los alumnos de segundo año del máster realizaremos nuestro examen con nuestros respectivos pacientes.  Quiero que sea  lo más acogedor y cómodo para facilitar el contacto y el trabajo emocional.  Estoy convencida de que lo solventaré con creatividad y practicidad llegado el momento.

Y hasta aquí os puedo contar.  Seguiré pasito a pasito , despacito como dice la canción, porque es la mejor forma de disfrutar aprender y sentir.

Ya no me queda nada para seguir compartiendo experiencias , pensamientos , inquietudes y sentimientos . Estoy en el crepúsculo del camino. Para mi es el momento más bonito y poderoso porque se perciben todos los matices de color del día que acaba  (con toda su fuerza y esplendor)  y ya se insinúa la penumbra de la noche.

Que tengáis un feliz y agradable mes.

Un fuerte abrazo a tod@s lleno de nostalgia anticipada y cariño auténtico

Susana Palacios

 

Susana Palacios
Estudiante del Máster de Psicoterapia Humanista Integrativa

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