Ecuador y Duelo

ecuador y duelo

Hola amig@s,

Seguimos avanzando en el Master, ¡ya estamos en el ecuador del primer curso! ¡Se me ha pasado volando!

Miro atrás y me parece increíble la cantidad de materia vista y la cantidad de actividades que hemos realizado. Cuando me apunté a la modalidad intensiva pensé que sería una formación sobretodo intelectual, y aunque sin duda tiene este componente, siento que está siendo mucho más vivencial de lo que esperaba. Las materias que vamos viendo y el hecho de llevarlas o aplicarlas en la vida propia a través de las actividades que hacemos a solas o con otr@scompañer@s, me han ido removiendo y haciendo revisar algunos temas que daba por cerrados, y me ha traído nuevas comprensiones, nuevas luces, en algunos temas que tengo abiertos… Estoy súper contenta de estar haciendo esta formación.

Acabamos de terminar de ver el proceso de duelo, una parte muy importante dentro de la metodología terapéutica que estamos estudiando, me ha gustado mucho. Había bastante material para leer en este módulo, pero me parecía interesante y lo he leído con gusto y ganas.

El duelo ha sido un tema muy importante en mi vida. Mi padre falleció cuando yo tenía 10 años, lo cual marcó mi familia y mi historia personal. Además de esto, en mi familia ha habido otras muertes relativamente tempranas: la mujer que nos cuidó en la infancia (que vivía en nuestra casa toda la vida) murió cuando yo tenía 22 años, la hermana con quien compartí mi infancia no llegó a los 50 años y mi madre falleció ya mayor, hace un año y medio.

He vivido duelos importantes en todas las fases de mi vida (infancia, juventud, madurez…) así que esté tema del duelo me interesa muchísimo. Repasar todos los pasos del proceso de duelo en mi historia personal me ha hecho ver que en algunos casos, algunas de las partes habían quedado pendientes, y me he dado cuenta de la implicación que tenía para mi, y de lo importante de ponerme manos a la obra en dar todos los pasos necesarios para resolver totalmente el proceso de duelo en cada caso. Me ha ayudado también la postura de aplicar este proceso a las despedidas o pérdidas de otras relaciones (pareja, cambios de casa, cambios de trabajo…).

Sin duda, y como decían Richard Erskine y otros autores a finales de los años 90:

“Los seres humanos tenemos una necesidad primaria de relación, y es a través de las relaciones con lo externo que creamos nuestro mundo interno. Sin la relación con los otros no hay capacidad de dar significado a la experiencia interna, ni posibilidad de identificar nuestras necesidades humanas básicas, ni de generar la acción necesaria para satisfacer estas necesidades. La vida no puede tener sentido sin relaciones interpersonales, este significado emerge en la mediación satisfactoria entre la relación con los demás y nuestro mundo interno”.

Después de una pérdida importante nos duele el alma, nos duele la vida… Elaborar esta pérdida y vivir en toda la profundidad que sea necesario sus diferentes fases nos permitirá aceptar, perdonar y superar el duelo. Nos permitirá dejar atrás la tristeza, el miedo, la rabia o la culpa; y recordar a la persona o relación perdida con serenidad, alegría y amor.

Cristina Melo

 

Cristina Melo
Estudiante del Máster de Counselling Humanista Integrativo

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