Antonia

Antonia

Hola, mi nombre es Antonia, soy psicóloga sanitaria, en proceso de ser terapeuta humanista integrativa,  gaditana residente en Sevilla,  tengo 26 añitos, y esta es mi historia.

Todo empezó cuando decidí estudiar psicología, estando en 3º o 4º de la ESO, una época difícil, en plena adolescencia y rebeldía emocional. Aunque ahora la recuerdo con cariño, reconozco que ha existido momentos en mi vida en los que no he querido recodar y he preferido borrar o bloquear este tramo vital.

Sin embargo, ahora sí, ahora sí porque gracias al haber vivido esta etapa, soy la persona que hoy soy, psicóloga y humana, y me siendo afortunada y agradecida por ello.

Con 18 años empecé a estudiar Psicología en Málaga, experiencia en sí muy enriquecedora, con independencia, autonomía, aprendizaje… Aunque los contenidos académicos me decepcionaron mucho, me encargué de que mis vivencias personales fueran distintas no así lo hicieran.  Y esto fue lo que me llevo a vivir un año en Bruselas y otro en Tenerife durante la carrera, años que recordaré con alegría y cariño, compartiendo experiencias con personas increíbles, maravillosas y diferentes.

Una vez acabada la carrera seguía perdida en mi trayectoria profesional, el temario académico no había sido lo imaginado y la preparación bastante escasa. Así que decidí echar valor y fuerza y estudiar para el PIR. Así estuve durante unos meses de sacrificio y aprendizaje, muy duros pero provechosos,  cuando decidí que tenía que hacer algo más, ya que no estaba feliz con eso y no confiaba en que la experiencia y el aprendizaje que me  el PIR fuese lo que yo iba buscando. Reflexioné y llegue a la opción hacer un Máster que me habilitaba para sanitaria, y así en un futuro tener mi consulta propia y hacer lo que más me gusta, impulsar y ayudar a los demás.

Aquí  dio comienzo la aventura en busca de mi propia identidad como persona y terapeuta. El máster pasó sin pena ni gloria, más contenido cognitivo-conductual y reduccionista, aunque sí que mucho más práctico. Pero…me seguía faltando algo, no lograba saber que era, para mí las personas no eran solo conductas y pensamientos, había muchas más cosas que se pasaban por alto y quería aprender y  trabajar con ello.

Durante las prácticas del máster estuve en un centro de trastornos alimentarios y donde conocí a dos terapeutas humanistas, encantadoras y con una forma de trabajar que me enamoró.  Esto fue un rayo de luz y esperanza para mí. Eso era lo que me gustaba, eso era lo que me faltaba, así quería trabajar yo. Un enfoque centrado en la persona, en las emociones, en las relaciones, en las vivencias…  Algo que iba más allá de pensamientos y conductas. Eso era lo que tanto buscaba y no encontraba.  Y así fue como conocí al Instituto Galene.

Pasó el tiempo, comencé a trabajar y desde hace un mes y medio estoy realizando  el máster de Psicoterapia Humanista Integrativa,  con mucha ilusión, ganas de aprender, crecer y vivir como psicoterapeuta y como persona.

Me ha costado mucho dar el paso, aunque sabía claramente que esto era lo mío, tenía muchas limitaciones, dudas y miedos,  pero hoy por hoy es de lo mejor que me he planteado en mi vida. En este poco tiempo que llevo estoy aprendiendo y saboreando conocimientos , desde una vivencia personal muy íntima ,con una metodología estupenda y con unos profesores y compañeros más que maravillosos.

Antonia

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